lunes, 30 de junio de 2014

Me tiré en la cama sin coartada

Me tiré en la cama sin coartada.
Sus preguntas ya me hacían reír.
La ficción de su asombro
me irritaba tibiamente.
Años ya sin conocerle,
sin tenerle presente.
Ni siquiera ausente.
Pero me entraron unas ganas terribles
de tirarme en la cama sin coartada.
Caballero,
si no espera nada de mi,
deje que no lo haga yo de usted.
Con esta cama tan grande,
¿cómo quiere que no me lance a ella
y le busque un rato el rastro?
Ande y no se me ofenda.
Mire que el tiempo no le espera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario